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El aire que respiramos contiene un 78%
de nitrógeno, un 21% de oxígeno, .9% de argón y el balance está en
otros gases. El oxígeno es separado del aire utilizando la tecnología
PSA. El proceso se centraliza alrededor de una maya molecular conocida
como Zeolita.
A
altas presiones la maya absorbe o atrae el nitrógeno y a bajas presiones lo
desabsorbe o lo libera. El generador OGSI consiste de
dos tanques llenos con cedazo. Mientras la alta presión de aire (Cerca
de 70 psi) es alimentada dentro del primer tanque, atravieza el cedazo
y Nitrógeno es adsorbido. El remanente de Oxígeno y Argón son enviados
a un tanque de almacenamiento.
Solo antes de que el primer tanque
quede completamente saturado con Nitrógeno, el aire alimentado es
enviado a un segundo tanque que repite el proceso anterior. El primer
tanque es entonces ventilado a la atmósfera liberando el nitrógeno
desde el cedazo. Para completar la regeneración del primer tanque, una
pequeña cantidad de oxígeno es utilizada para purgarla. El proceso se
completa una y otra vez hasta que la demanda de oxígeno sea obtenida.
Bajo condiciones normales de operación, que incluyen el uso de aire
seco por separación, el cedazo durará indefinidamente.
La productividad de un Generador PSA es
dependiente de la pureza del oxígeno requerido. Un generador puede
producir significativamente más oxígeno al 90% de puridad que lo que
puede a 95.4%, con un pequeño aumento relativo en el aire alimendado.
Por medio de un PLC o
algún otro microprocesador controlador, es práctico en
generadores más grandes para que el usuario cambie los ciclos del
columpio. La pureza y los niveles del flujo pueden ser seleccionados y
optimizados basados en las variables cambiantes de la demanda.
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